Visión

Desde su aparición sobre la Tierra, el Hombre desafió la geografía terrestre buscando acortar distancias, facilitar la integración y el intercambio y, en definitiva, abrir caminos perdurables hacia el futuro. La Historia de la Humanidad nos enseña que el límite del hombre está en la altura de sus esperanzas.

No es por azar que las grandes civilizaciones y las naciones más desarrolladas han florecido a orillas de ríos, mares y océanos. En la antigüedad y hasta el siglo XV, el Mediterráneo fue el centro neurálgico del comercio internacional. Con el descubrimiento de América, el foco de desarrollo del comercio y la economía, se trasladó sobre el Océano Atlántico.

La Cuenca del Pacífico: el epicentro del Siglo XXI

Como el Mediterráneo fue el mar del pasado y el Atlántico el del siglo XX, en el siglo XXI, la economía global tendrá su epicentro en la cuenca del Pacífico. La globalización impone un nuevo marco de relaciones comerciales y económicas. Sobre la Cuenca Pacífico se abre el continente más grande del mundo y la región más poblada de la tierra. Allí se encuentran 4 de las economías más extensas del planeta, 3 de las economías más dinámicas y economías intermedias de enorme potencial de desarrollo. La importancia estratégica de la cuenca del Pacífico en la economía mundial, vuelve urgente en América del Sur la necesidad de contar con una salida segura y confiable hacia ese océano.
 

 
Nuestra apuesta

Queremos conformar un Corredor Bioceánico Aconcagua que incluya un cruce confiable, eficiente y competitivo de la Cordillera de los Andes. Desarrollar un sistema de transporte y logística integrado, que vincule de manera eficaz Buenos Aires con Valparaíso / San Antonio / Ventanas.

Sabemos que eventos como el incremento del transporte y la concreción de  demandas potenciales requieren la optimización de otros elementos, como infraestructuras complementarias. Por esta razón señalamos como vital la necesidad de un sistema de logística integrado Buenos Aires-Valparaíso / San Antonio / Ventanas. Y si bien no hemos sido conservadores en nuestros modelos financieros, nuestros objetivos son muy altos.

Pensamos, también, que es fundamental que el Corredor Bioceánico Aconcagua tienda a maximizar la capacidad de transporte y la competitividad regional; nuestro proyecto prevé este crecimiento.